El Destino
viernes, 14 de marzo del 2008 a las 18:11
Cuenta una historia zen que un general japonés Nobunaga decidió atacar al enemigo, aunque solo tenia una decima parte de los hombres del ejercito contrario, sabia que ganaría pero sus soldados dudaban, en el camino se detuvo en un santuario y dijo a sus hombres: "después de orar en el santuario echare una moneda al aire, si cae cara, ganaremos, si sale cruz, perderemos, estamos en las manos del destino".
El guerrero entre en el santuario y ofreció una plegaria en silencio, ya fuera del templo, arrojo la moneda y salió cara, Nobunaga, animo a sus soldados, los llenos de confianza y coraje, y lucharon con tanto entusiasmo que ganaron la batalla.
Terminando el combate, su asistente se acerco y le dijo "nadie puede cambiar la mano del destino", "ciertamente no" dijo el guerrero, mostrando una moneda que tenia cara por ambos lados, de hecho las personas decididas y sabias manejan el destino y las personas sin carácter y sin autoestima dejan que el destino maneje a ellas, es obvio que vivimos condicionados por variadas circustancias y limitaciones, pero aun así, tenemos poder de decisión y podemos ver oportunidades en las dificultades, por eso el físico ingles Stephen Hawking, el Newton moderno totalmente paralizado y sin habla normal, investiga, escribe libros y dicta clases desde su silla de ruedas por lo mismo, el nadador estadounidense Tom Dolan batió en Sydney un record mundial en 400 metros combinando, a pesar de que es asmático, sufre fuertes ataques de tos y, mientras mas entrena mas le cuesta.
Siempre trazamos nuestro propio destino pero nos fascina culpar a Dios, a otros, de la suerte de todos los males que nos trituran, no obstante somos el resultado de lo que hacemos y lo que dejamos de hacer, sea que lo aceptemos o no y, si eso le da mas luz y no lo desubica en su fe, crea que también esta cosechando lo que sembró en vidas pasadas, como lo aseguran en el oriente y lo creen tantos ya en occidente.
Todas las plagas del país son el fruto de lo que hemos hecho y de lo que hemos dejado de hacer y lo que cuenta es que queremos hacer en este momento para crear un destino sereno, justo, humano y pacifico, ojo: si Colombia es un vidrio en pedacitos la solución no esta en quejarnos sino en unir estos fragmentos con amor tolerancia, y fe, hasta crear con ellos un preciso vitral, aceptemos que Dios puso el destino en nuestras manos y que podemos asumir nuestra responsabilidad y cambiar las quejas por acciones constructivas.
Como siempre se ha dicho, seamos parte de la solución no del problema.
MENSAJE DEL DIA
"Durante la juventud creemos amar,
Pero solo cuando hemos envejecido
En compañía de otro, conocemos
La fuerza del amor"



